Hay que optar por alimentos ricos, pero saludables y que aporten energía.
Un tema importante que siempre hay que considerar al volver a clases son las colaciones
para enviarle a los niños al colegio. Cómo elegir la indicada, cuántas se deben llevar o en qué
cantidad son las dudas que tienen muchos padres al respecto.
Bárbara Castillo, nutricionista pediátrica de Clínica Universidad de los Andes, señala que lo
ideal es, dentro de lo posible, enviarles alimentos hechos en la casa, ya que de esta manera
se evita la alta cantidad de azúcar y grasas saturadas que tienen los alimentos
ultraprocesados.
Además, explica que hay que considerar factores como el tipo de actividad física que tenga el
niño, su estado nutricional y si tiene alergias o antecedentes médicos. También, dependerá
de los requerimientos energéticos: “lo mejor es mandar colaciones que estén ente un 5 y un
10% de los requerimientos del niño, ya que el objetivo de la colación es cortar el ayuno y
aportar energía con una pequeña cantidad de alimento”, explica la especialista.
También es importante variar la colación, para que reciban los nutrientes de distintos
alimentos y no aburrirlos comiendo siempre lo mismo. De esta manera, se puede alternar
entre lácteos, frutas y barritas de cereal (idealmente caseras).
Cantidad ideal
Una al día es suficiente. No es necesaria una colación por cada recreo. Esto, si es que el niño
no tiene actividades extracurriculares, que implican un mayor gasto de energía y, por lo tanto,
deberá requerir un mayor aporte energético.
Diferencias según la edad
La edad, el estado nutricional y las actividades físicas que realiza cada niño son
determinantes a la hora de escoger una colación. Estos snacks deben corresponder al 5 a
10% de los requerimientos energéticos del día. Además, hay algunos alimentos que pueden
ser peligrosos para los más chicos, como tomates cherry o uvas y los alimentos muy duros,
como los frutos secos y el maní, que podrían hacer que los niños se atoren.
Planificar las colaciones
Es una gran recomendación para que los padres tengan la disponibilidad de los alimentos en
el hogar y puedan organizar su compra y distribución. El ideal es que los niños también
participen en esta planificación, para que lleven lo que les guste dentro de las opciones
escogidas por los papás.
“Esto es bueno para que el niño no vea la colación como algo impuesto, sino como algo
elegido por él”, recalca la nutricionista.
Fotografia : Santo Tomas en Linea